En ocasiones, oímos y leemos que la temperatura del ser humano y la de otras muchas especies es constante, dentro de unos valores determinados. Así, nuestra temperatura media oscila ente los 35-37 ºC. Pero, ¿por qué es esto así? La respuesta la encontramos en el agua, una sustancia que tiene unas propiedades que la hacen imprescindible para la vida. El transporte de sustancias por el organismo, su capacidad disolvente o su polaridad son características fundamentales, pero nos centraremos en la que da la respuesta a la pregunta planteada: el elevado calor específico. El calor específico es una propiedad de las sustancias que se define como la cantidad de energía que se necesita para elevar la temperatura en 1K. De esta manera, sabemos que el calor específico del agua es de 4180 J/kgK, algo que nos resulta muy beneficioso, ya que el agua necesitará un aporte de 4180 julios para aumentar su temperatura en un kelvin. Por esto, actúa como un moderador de la temperatura interna, amortiguando los cambios de temperatura que podrían producirse por las bruscas variaciones de la temperatura ambiental. Y, por cierto, ¿cómo podemos calcular el calor específico de una sustancia? Para ello, deberemos usar la fórmula:

Y hablando de la temperatura corporal, ¿te has preguntado por qué nos sube la temperatura cuando estamos enfermos? Cuando tenemos una infección por cualquier causa fisiopatológica, nuestro cuerpo reacciona aumentando la temperatura. Esto lo hace porque el cerebro sospecha que puede tener un origen microbiológico, de forma que al subir la temperatura corporal “molesta” su desarrollo, crecimiento y reproducción. Las bacterias tienen un medio idóneo para completar su ciclo biológico cuando nuestra temperatura es la normal, pero cuando esa temperatura aumenta por encima de los 37º C, se está inhibiendo el crecimiento de muchas bacterias o la actividad de algunos virus. Por otra parte, el aumento de la temperatura, a parte de inhibir el desarrollo de algunas bacterias y virus, estimula el sistema inmune con la producción de glóbulos blancos o leucocitos.


Hecho por: Ángel Castillo
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