El cloruro de magnesio tiene innumerables propiedades. Veamos cuáles son:
· El magnesio y la presión arterial
El magnesio disminuye la tensión de la musculatura vascular
al mejorar la circulación y bajar la presión arterial, lo cual está avalado por
estudios científicos recientes. Las personas que empiezan a tomar magnesio experimentan
un control de su hipertensión casi inmediato, de hecho, según los testimonios
los doctores y especialistas, se ven en la obligación de disminuir las dosis de
los hipertensivos químicos.
· Magnesio e infarto del miocardio
Algunos estudios avalan el hecho de que las personas que
sufren infarto agudo de miocardio presentan deficiencia de magnesio. Muchos
casos comienzan por palpitaciones y luego arritmias que terminan en un infarto.
La misma arritmia puede producir la muerte, como en el caso de deportistas.
·
Cálculos renales
El consumo adecuado de magnesio disminuye la probabilidad de
que se formen cálculos renales, pues este compuesto reduce el riesgo de
calcificaciones en lugares inadecuados combatiendo la acumulación del oxalato
de calcio, que es el culpable del 90% de los cálculos renales.
· Mejora la calidad de los huesos
· Tratar el asma
En esta área encontraremos el magnesio como un importante
aliado, la química lo ha la demostrado.
En pacientes asmáticos se ha encontrado un 20% de deficiencia en magnesio. El
magnesio ayuda en el tratamiento del asma por ser sedante, mejorar las defensas
y ayuda a disminuir la inflamación.
- El magnesio y la fatiga crónica
En la fatiga crónica se ha encontrado (aunque no siempre)
bajos niveles de magnesio. El magnesio mejora la conversión de los alimentos en
energía y el estado físico, por lo que es útil en personas cansadas y en
deportistas.
- Mejora la función de los riñones
El cloruro de magnesio colabora en el buen funcionamiento de
la función renal, al mantener las vías urinarias oxigenadas y libres de
acumulaciones de calcio.
- El cloruro de magnesio combate el estrés
También el estrés, muy común en las sociedades occidentales
avanzadas, es capaz de arruinar la cantidad de magnesio en nuestro organismo
por mecanismos neurohormonales. A su vez, el déficit de magnesio altera la
química del cerebro provocando que seamos más sensibles a padecerlo. Se
establece así un círculo vicioso de perniciosas consecuencias.
El cloruro de magnesio tiene un efecto calmante sobre el
sistema nervioso. Por esta razón es muy empleado para promover el buen
descanso. También puede ser utilizado para calmar los nervios irritados y
sobreexcitados. Es de gran utilidad especialmente con las crisis epilépticas,
convulsiones en las mujeres embarazadas y otros tipos de trastornos más
severos, como en el caso del alcoholismo.
Por su gran capacidad regulatoria de las glándulas y entre
ellas las sexuales, el magnesio tiene un efecto de regulación sobre los
síntomas premenstruales y menstruales, previniendo de esta manera los problemas
en esta área.